A Pepa Oses

Hay en tu baile escueto,
Inefable y profundo,
Un equilibrio limpio
De torre cacereña,
Y una dificil mezcla
De pueblo y señorío;
Un esguince sonoro
Donde el hueso se arquea,
Haciendo que lo hondo
-En surtidor de ritmos-
Se escape a borbotones.

Tu nos explicas todo;
La gracia de una espiga,
La ingravidez del viento,
El misterio del duende,
Y el místico concierto
De la entrega y la huída.

¡ Lástima que dibujes
En la tela del aire
Y tus brazos se borren
En el instante mismo !

           Ricardo Olivos